Lo peor ya pasó … (tercera temporada)
jueves, 06 de junio de 2019
La deuda es también un riego para la política que lleva adelante el FMI En 3 años y 5 meses Argentina tomó deuda por187.298 millones de dólares, el 82,3% de ese monto en moneda extranjera y el 17,7 en pesos. Desde la asunción del presidente Mauricio Macri, según ODE-UMET, la fuga de divisas asciende a 133.313 millones. El 15 de marzo de 2018, Christine Lagarde decía en la Universidad Di Tella que no estaba "en el negocio de prestarle plata a la Argentina" porque el país no lo necesitaba ni lo había solicitado. Escaso tiempo después hubo tres corridas cambiarias, un programa precautorio, dos programas stand by y el pedido de adelantar el cronograma de desembolsos Los datos surgen del último relevamiento llevado adelante por el Observatorio de la Deuda Externa de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (ODE-UMET), que dirige Arnaldo Bocco, y dejan expuesto uno de los principales problemas que deberá enfrentar quien gobierne el país a partir del 10 de diciembre. Cuando Alberto Fernández advirtió a los fondos de Wall Street que “el Fondo Monetario Internacional fogonea el próximo default” conocía estas cifras y agregaba al cuadro de situación el desbalance que provoca el comportamiento reciente del organismo internacional, o cuanto menos de alguno de sus directivos, dispuesto a dejar de lado normativas institucionales respetadas históricamente. En la actualidad, el FMI tiene comprometido con Argentina el 61% de su cartera de créditos a países que han solicitado su intervención; la deuda externa en la administración Cambiemos es de 187.298 millones de dólares y las reservas internacionales del Banco Central ya perdieron el 82,6% del desembolso del FMI. Desde 2016 Macri se transformó en el mayor tomador de deuda de la historia y a su política le corresponde el 71,2% del total de deuda del país Las consecuencias de más tres años de endeudamiento dejan resultados muy negativos en términos económicos y sociales y comprometen el margen de maniobra de futuras administraciones. "A la escalada exponencial en los vencimientos de deuda, se suma la total incertidumbre en torno a cómo conseguirá el próximo gobierno el financiamiento externo necesario para no caer en un default de la deuda, así como qué posibilidades tendrá para reactivar la economía bajo las condicionalidades de austeridad fiscal impuestas por el FMI”, argumentan desde la UMET. Informe Industrial - Síntesis de economía y política industrial N° 478