Trump presiona a China y Argentina puede sufrir
miércoles, 30 de mayo de 2018

Podrían lesionarse importantes intereses de aliados, como la UE, Australia y Brasil.

La tregua está vigente. Después del sonar de los tambores, se suspendió la guerra comercial con la que los Estados Unidos de Donald Trump amenazaba a China. La potencia oriental mostró los dientes, y con gran prudencia se resolvió un "barajar y dar de nuevo".






Pero en esta nueva etapa, Washington presiona para que Beijing firme contratos de largo plazo, de gran importancia estratégica por los cuales se compromete a comprar productos agrícolas e importar energía, como parte del esfuerzo por reducir el déficit bilateral con China que asciende a US$ 337 mil millones.


El problema es que, si se avanza en esta dirección, se lesionan importantes intereses de países aliados de Estados Unidos. La Unión Europea, por ejemplo, pero también Australia, Brasil, y también la Argentina.


Esta agenda se discutirá en los próximos días entre ambos países, en una reunión de los equipos comerciales en Beijing.


Hubo un favor reciente de Trump: liberó los cargos contra la telefónica china ZTE, que podrá reanudar operaciones dentro de Estados Unidos, luego de que pague una multa de US$ 1.300 millones. Tal vez busca ahora retribución.


Lo cierto es que EE.UU. busca acuerdos de largo plazo, producto por producto para intentar sostener relaciones comerciales que no sean tan conflictivas. La intención estadounidense es poner foco en sustitución de productos básicos que China adquiere de varios países, aunque todos ellos sean aliados de Washington. Petróleo y derivados, gas licuado, y productos del campo como la soja, pollos y carne vacuna.


Durante el año pasado, las ventas estadounidenses a China del ámbito del agro, totalizaron US$ 19.600 millones, casi lo mismo que en los últimos cinco años. La soja representó US$ 12.400 millones de ese total.