10 Lecciones desde el Futuro
jueves, 24 de mayo de 2018

Este artículo fue tomado, traducido y adaptado del blog de Mark Manson

Cuando cumplí 30 años, envié un correo electrónico a todos mis suscriptores y le pregunté a los de 37 años o más: “Si pudieran viajar en el tiempo ¿qué consejo se darían a sí mismos a los 30?” La idea era recabar información de experiencias de vida de mis lectores con más edad y crear otro artículo basado en su sabiduría colectiva.

Sabrina Guerrini *







El resultado fue espectacular. Recibí más de 600 respuestas, muchas de las cuales tenían más de una página de largo. Me tomó tres días sólo leer todo y que me sorprendió enormemente la calidad de los consejos que la gente envió. Así que, ante todo, un enorme agradecimiento para todos los que colaboraron a escribir este artículo.



Lo que me sorprendió fue que ciertos consejos se repetían una y otra y otra vez, en diferentes formas, pero a través de, literalmente, cientos de correos electrónico. Parece que realmente hay algunas cosas que son particularmente relevantes para esta década.



A continuación, presento 10 de los temas que más aparecieron en orden de frecuencia:


1. Comienza a ahorrar e invertir

“Pasé mis veintes de una manera muy imprudente, pero los treintas son el momento para hacer un esfuerzo financiero y crecer. La planificación del retiro de la vida laboral no debe descuidarse. Entender cosas aburridas como los seguros y créditos es muy importante porque a partir de ahora recaen sobre tus hombros. Edúcate.”

Lector de 41 años


El consejo que más se repite -tanto que está en casi todos los emails- es: “comienza a ocuparte de tus finanzas y prepárate desde hoy para el retiro de la vida laboral”


Dentro de este consejo aparecían varias categorías:

Haz que tu prioridad sea pagar todas tus deudas lo más pronto posible.


Ten un “fondo de emergencia”. Recibí cientos de historias de terror sobre gente cuya economía se arruinó por problemas de salud, demandas legales, divorcios, malos negocios, etc

.

Ahorra una pequeña porción de tu ingreso mensual SIEMPRE.


No gastar frívolamente. No comprar cosas que no puedes pagar.


No inviertas en cosas que no entiendas. No confíes en el consejo de quien obtiene una comisión por venderte inversiones.


Un lector dijo: “Si no logra pagar su resumen de tarjeta es una señal de alerta. Deje de gastar en cosas que no necesita, pague su deuda y comience a ahorrar.” Otro escribió: “Si pudiera volver atrás hubiese invertido más dinero en un fondo de emergencia o un seguro porque los gastos inesperados arruinaron mi vida. También hubiera sido más comprometido con mis ahorros para la jubilación, porque ahora mis ingresos son muy pocos”.


Algunos se confesaban completamente arruinados por su incapacidad para ahorrar en sus treintas. Una lectora que nunca había ahorrado, contaba que su carrera dio un giro inesperado y hoy a sus 57 vive de un sueldo muy bajo y no tiene ningún fondo para cuando se jubile. Otra mujer, de 62 años, no ahorraba ni tenía ingresos porque vivía con su marido. Se divorciaron y ella comenzó con problemas de salud, gastando todo el dinero que recibió del divorcio. Hoy vive de un sueldo muy bajo, esperando su jubilación. Otro hombre contó que es mantenido por su hijo porque perdió su trabajo y por su edad no volvió a conseguir empleo.


El consejo es claro: ahorrar desde temprano y lo más que puedas.


Un caso opuesto es el de una mujer me escribió para contarme que desde sus 30 años trabajó en 2 empleos con bajos salarios, y con dos hijos a su cargo. Así y todo se las arregló para ahorrar un poco cada año. Como comenzó temprano y se preocupó por entender en qué invertir, hoy, a sus 50 años, es financieramente estable por primera vez en su vida. Su punto: siempre es posible, sólo tienes que hacerlo.


2. Cuida tu salud


“Aprende a decir NO a las personas, actividades y obligaciones que no aportan valor a tu vida.”

Lectora de 37 años


Después de los infinitos consejos sobre cuidar la salud y las finanzas, el consejo que más se repetía de aquellos que ya pasaron sus treintas es un muy interesante: establecer límites más fuertes y destinar su tiempo a las personas que nos hacen bien. Poner límites claros es el acto de amor más saludable que puedes hacer por ti mismo y por el otro, explicó una lectora de 43 años.


¿Y qué implica esto exactamente? No tolerar gente que te trata mal. No hacerlo por razones de conveniencia financiera, por cuestiones emocionales, por el bien de tus hijos o de otras personas.


A todos nos cuesta poner límites porque nos resulta difícil herir los sentimientos del otro. O puede suceder que seamos nosotros los que nos apegamos al deseo de generar un cambio en el otro o lograr que nos traten como quisiéramos ser tratados. Esto nunca funciona. Y, de hecho, a menudo empeora los vínculos. Como un lector dijo sabiamente: “El egoísmo y el interés propio son dos cosas diferentes. A veces hay que ser cruel para ser amable.”


Cuando entramos a nuestra segunda década de vida, el mundo es un mar de oportunidades y tenemos tan poca experiencia en general, que nos aferramos a las personas que conocemos, incluso si no han hecho demasiado para ganar nuestro afecto. Pero se supone que al llegar a los 30 deberíamos haber aprendido que las buenas relaciones son difíciles de conseguir, pero que no hay escasez de personas por satisfacer y amistades por construir, y que por ende no hay razón para perder el tiempo con gente que no nos ayudan en nuestro camino de vida.


3. No pases tiempo con gente que no te trata bien

“La mente considera que tu edad física es de 10 a 15 años menor al envejecimiento real del cuerpo.”

Lector de 55 años


Todos sabemos que tenemos que cuidar nuestra salud. Todos sabemos que tenemos que comer mejor y dormir más y hacer más ejercicio y bla, bla, bla. Pero al igual que con los ahorros y las inversiones, el consejo de los lectores de más edad es unánime: comienza ahora, ponte en forma y mantén tu salud.


En general todos refieren a esto: la forma en que tratamos nuestro cuerpo tiene un efecto acumulativo, no es que nuestro cuerpo de repente se arruina en un año, sino que ha sido descuidado durante mucho tiempo y sin prestar demasiada atención. Esta es la década para bajar la marcha de ese descuido y hacerse cargo de hábitos más saludables.


Y con esto no se refieren a un consejo maternal del tipo: come más verduras. Estos eran mails de sobrevivientes de cáncer, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, personas con diabetes y problemas de presión arterial, problemas de articulaciones y dolores crónicos. Todos dijeron lo mismo: “Si pudiera volver atrás, hubiese comenzado a comer mejor y hacer ejercicio más temprano. Siempre puse demasiadas excusas.”



4. Se bueno con quienes se preocupan por ti

“Está presente para tus verdaderos amigos, a quienes les importás y se preocupan por tu bienestar.”

Lectora de 40 años


Un consejo que también se repite es hacer más tiempo para amigos y familiares que queremos tener cerca.


“A veces pienso que tomé algunas relaciones por sentado, y cuando esa persona ya no estuvo, su ausencia se hizo sentir.”

Lector de 45 años


“Valora a aquellos más cercanos a ti. Puedes cambiar de trabajo o ganar más dinero, pero nunca puedes volver el tiempo atrás”

Lectora de 41 años


“A partir de los 30 varias cosas pueden comenzar a pasar con más frecuencia en nuestra vida y en nuestro entorno: los padres se enferman, nacen bebés, mudanzas, separaciones, y la lista sigue. Ayudar a alguien que atraviesa estos momentos difíciles o de cambio simplemente estando ahí, escuchando y acompañando sin juzgar, fortalecerá la relación con esa persona que quieres.”

Lectora de 40 años


Todo ha sido descifrado, excepto cómo vivir.

Jean-Paul Sartre


5. Enfocarse

“Todo en la vida es un intercambio. Hay que renunciar a una cosa para conseguir otra. No se puede tener todo. Acepta eso “.

Lector de 60 años


En nuestros veintes tenemos un montón de sueños. Creemos que contamos con todo el tiempo del mundo. Yo hasta recuerdo que tenía la ilusión de que mi sitio Web sería el primero de muchos más. No tenía idea que me llevaría casi una década ser profesional en esto. Y ahora que lo soy y que tengo la enorme ventaja de amar lo que hago ¿por qué comenzaría otra cosa?


Algunas palabras más de otros lectores al respecto:

En una palabra: FOCO. Puedes lograr más en la vida si te enfocas en pocas cosas y las haces bien.


Volvería atrás y me diría a mí mismo: concéntrate en uno o dos metas / aspiraciones / sueños, y realmente trabajar para lograrlos. No te distraigas.


Hay que aceptar que no se puede hacer todo. Se necesita mucho sacrificio para lograr algo especial en la vida.


Elegimos nuestra profesión o carrera en la adolescencia o a principios de los veintes y, como muchas otras decisiones que tomamos a esa edad, a menudo son equivocadas. Se necesitan muchos más años y experiencias de vida para entender un poco más el mundo, definir en qué somos buenos y qué nos gusta hacer.


Le diría a mi yo de 30 años que deje de lado lo que la otra gente piensa u opina, y que se concentre en identificar sus fortalezas y pasiones, y que luego busque construir su vida alrededor de eso”

Lectora de 58 años


Para algunas personas esto significa tomar grandes riesgos, en sus treintas y después. Puede significar abandonar una carrera a la cual dedicaron una década de su vida, invertir dinero que les costó mucho trabajo juntar y renunciar a una vida de comodidades a la cuál se acostumbraron. Lo que nos lleva al siguiente consejo …


6. No temas arriesgarte, aún puedes cambiar

“A pesar de que a los 30 años la mayoría sienten que deberían tener su carrera definida, no es demasiado tarde para comenzar de nuevo. Las personas que más sufren en esta década son aquellos que se quedan en algo que saben que no es lo correcto para ellos, teniendo la posibilidad de cambiarlo. Es una década en la que fácilmente los días se convierten en semanas y las semanas en años, sólo para despertar a las 40 con una crisis de vida por no haber tomado ninguna acción sobre un problema del que estaban al tanto hace 10 años, pero tuvieron miedo de hacer algo.”

Lector de 41 años


Muchos lectores comentaron sobre la presión social que existe para que a los 30 tengamos en claro cosas como nuestra carrera, nuestra situación amorosa, nuestra situación financiera y así sucesivamente. Cientos de ellos recomendaron no dejarse llevar por estas expectativas sociales, y que la obligación de “ser un adulto” no nos impida tomar algunos riesgos importantes para cambiar algo que nos hace sentir mal.


Algunos compartieron sus historias de haber hecho efectivamente estos cambios radicales en su vida y lograr un beneficio desde entonces. Por ejemplo, uno de ellos dejó un trabajo muy lucrativo como Ingeniero en una empresa y se dedicó a la docencia. 20 años más tarde dice que fue una de las mejores decisiones de su vida.


Cuando le pregunté a mi mamá sobre esto, su respuesta fue: “Desearía haber tenido la habilidad para pensar de una forma menos estructurada. Con tu papá pensábamos que teníamos que hacer A, luego B y después C. Pero hoy, mirando para atrás, me doy cuenta que no tenía por qué ser así. Éramos muy limitados en nuestro pensamiento y nuestro estilo de vida, y realmente me arrepiento de eso.”


“Menos miedo. Menos miedo. Menos miedo. Estoy a punto de cumplir 50 y recién ahora estoy comprendiendo esto: el miedo es una fuerza muy perjudicial. Impactó en mi matrimonio, mi carrera y la imagen que tenía de mi misma de una manera muy negativa. Asumía que otros tenían conversaciones opinando sobre mí. Pensaba que, si intentaba algo nuevo y fallaba, las consecuencias serían terribles. Hoy me arrepiento de no haberme arriesgado más”, confesó una mujer de 49 años.


7. Hay que seguir creciendo

“Hay dos activos que no se pueden recuperar: el cuerpo y la mente. La mayoría de las personas dejan de cultivarse y hacer deporte después de sus veintes. A partir de los 30 están demasiado ocupados como para seguir creciendo en estos aspectos. Si decides seguir educándote, evolucionar en tu forma de pensar y cuidar de tu salud mental y física, estarás a años luz por delante de la manada que te acompañará en tus cuarentas.”

Lector de 48 años


Esto se relaciona con el punto anterior: todavía se puede- y se debe- seguir cambiando en los treinta. Muchos lectores mencionaron la opción de estudiar y obtener un título en esta década como una de las cosas más útiles que habían hecho. Otros comentaron sobre la importancia de tomar seminarios y cursos adicionales. Algunos comenzaron sus primeros negocios independientes o se trasladaron a nuevos países. También había experiencias de iniciar recién a esta edad una terapia psicológica o comenzar a meditar.


“El primer objetivo debe ser tratar de convertirse en una mejor persona, pareja, padre, amigo, colega, etc. En otras palabras, crecer como individuo” -Lectora de 39 años-


8. Nadie tiene todo claro

“A menos que estés muerto -mental, emocional o socialmente- no puedes saber qué va a pasar con tu vida en 5 años. Muy pocas cosas se van a dar tal como esperas. Así que deja de asumir que puedes planificar tu futuro, deja de obsesionarte con lo que te pasa hoy porque seguramente va a cambiar y deja de intentar controlar la dirección de todo en tu vida. Afortunadamente, esto implica que puedes aprovechar las oportunidades que se te presenten sin perder nada, ya que no se puede perder lo que nunca se tuvo: seguridad.”

Lector de 46 años


Otros comentarios sobre este punto fueron:

“La mayoría de las cosas que piensas que son importantes hoy, te parecerán muy poco importante en 10 o 20 años. Y está bien que así sea. Se llama crecer, madurar. Sólo trata de recordar que no vale la pena tomarse todo tan en serio todo el tiempo y que hay que ser más abierto.”


“Realmente no sabes que va a pasar y nadie más lo sabe, sin importar cuán seguros parezcan al hablar. Mientras esto es perturbador para aquellos que necesitan sentirse en control, es realmente liberador una vez que asumes que todo cambia y muy poco está bajo tu poder.”


“Hay veces en las que te vas a sentir muy triste. No desmerezcas ni evites. El dolor es parte de la vida y es la consecuencia de tener un corazón abierto, arriesgado y apasionado. Honra eso. Se amable contigo mismo y con los demás.”


“Hoy tengo 44 y le diría a esa chica que era a los 30 que a las preocupaciones ahora son diferentes, pero igual de tontas. Así que, querida de 30, no te subas a un caballo. AÚN no sabés nada y tampoco lo sabrás en 10 años. Y eso es bueno.”


Es mejor equivocarse siguiendo tu propio camino, que tener razón siguiendo el camino de otro.


9. Invierte en tu familia, lo vale

“Pasar más tiempo con tus padres. Es una relación diferente cuando eres adulto y le toca a uno redefinir las interacciones. Ellos siempre nos van a ver hijos hasta que uno les hace notar que ya es grande. Todo el mundo envejece. Todos mueren. Aprovecha el tiempo que les queda para arreglar las cosas pendientes y disfrutar de la familia.”

Lectora de 41


Me emocionaron la cantidad de consejos que recibí en torno a los afectos. La familia es un tema relevante en esta década, porque se une en dos extremos. Nuestros padres envejecen y hay que empezar a asumir cómo va a funcionar nuestra relación con ellos ahora que somos adultos independientes. Y por otro lado comenzamos a contemplar la formación de una familia propia.


Casi todo el mundo coincidía en aconsejar que hay que superar los problemas que tengas con tus padres. Un lector escribió: “Después de los 30 uno ya es demasiado viejo para culpar a sus padres por los problemas que tiene. A los 20 quizás podías justificarte, recién comenzabas a independizarte. Pero a los 30, ya somos adultos, o al menos deberíamos serlo.”


Y luego surge la pregunta que comienza a diseminarse como plaga a los 30: ¿con o sin bebé?

“No tienes el tiempo. No tienes el dinero. Necesitas perfeccionarte en tu carrera primero. Un hijo termina con tu vida tal como la conoces… Pero los hijos son geniales. Te hacen mejor persona en todos los sentidos. Te empujan a tus límites. Te hacen feliz. No debemos renunciar a tener hijos. Si estás atravesando tus treintas, ahora es el momento de ser realista sobre este tema. Nunca te arrepentirás.”

Lector de 38 años


“Nunca es el momento adecuado para tener hijos porque no tenemos idea en lo que nos estamos metiendo hasta que llega. Si se cuenta con una buena pareja y los medios para criarlos, es mejor tenerlos más temprano que tarde, porque así podrás disfrutar más de ellos.”

Lectora de 45 años


Respecto al compromiso de formar una pareja y tener hijos, recibí mails de las dos posturas del lado de los solteros: algunos arrepentidos de no haber tomado esta responsabilidad cuando estaban en sus treintas y otros diciendo que no se arrepentían en lo absoluto de no haberlo hecho.


La conclusión sería: aunque formar una pareja o familia no es absolutamente necesario para tener una vida feliz y satisfactoria, la mayoría describió a la familia como algo en lo que definitivamente vale la pena invertir, pero siempre considerando se construya sobre relaciones saludables y no tóxicas o abusivas.


10. Ser amable con uno mismo


“Haz algo por ti mismo todos los días, algo diferente una vez al mes y algo espectacular una vez al año.”

Lectora de 60 años


Este tema nunca fue el foco central de ningún correo, pero estuvo presente de alguna manera en casi todos ellos: disfrutar más. Un lector escribió: “La vida es dura, aprende a amarte a ti mismo ahora, es más difícil de aprender cuando creces.”


Y para cerrar, les dejo una cita que me pareció genial:


“Cuando cumplí cuarenta años mi padre me dijo que disfrutara esa década porque a los veinte uno cree que sabe y entiende todo, a los treinta te das cuenta que probablemente no sabes mucho, y a los cuarenta comienzas a relajarte y simplemente aceptar las cosas como son. Hoy tengo 58 y puedo afirmar que tenía razón.”


Repaso Final


Comienza a Ahorrar e Invertir Ahora, no después


Comienza a Cuidar tu Salud Ahora, no después


No Pases Tiempo con Gente que no te trata bien


Sé Bueno con aquellos que sí se Preocupan por Ti


No puedes tenerlo todo, Enfócate en pocas cosas y Hazlas Bien


No tengas Miedo de Arriesgarte, aún puedes Cambiar


Sigue Creciendo y Mejorando


Nadie sabe qué está haciendo, acostúmbrate

Invierte en tu Familia, lo Vale


Sea Amable con usted mismo




*Curiosa, trabajadora y viajera; a mis tempranos 20 años me dí cuenta que los recursos económicos con los que contamos determinan gran parte de las decisiones que podemos tomar en nuestra vida.

Diversas experiencias laborales con CEOs, Gerentes y Presidentes de empresas multinacionales y locales me permitieron ganar una comprensión global y nacional de la economía pero, gracias a mi profundo interés en las ciencias sociales, pude percibir grandes diferencias entre cómo se administra el dinero de una empresa y el de una persona.

En el 2013 decidí crear esta web para ayudar a empleados, profesionales independientes y emprendedores a comprender cómo los hábitos, costumbres y malas decisiones con su dinero pueden afectar su calidad de vida.