Se afianza y difunde la recuperación industrial
miércoles, 04 de octubre de 2017

En julio, la producción industrial continúo mejorando. Avanza la difusión hacia los sectores intermedios y hay señales de mejora en la producción de durables. La recuperación se extiende por diez meses y alcanza una dinámica superior a las tres expansiones industriales previas.

Guillermo Bermudez*





La producción industrial mostró en julio una nueva mejora interanual, a un ritmo similar al observado en el bimestre mayo - junio, sin que la restricción en el abastecimiento de gas generara un mayor impacto. En el mes, todos los bloques de actividad mostraron un avance interanual de la producción, con excepción de la refinación de petróleo. Hacia julio, los sectores de Alimentos y Bebidas, Cigarrillos, Químicos y Plásticos y la Industria Automotriz – a partir del empuje de la producción de utilitarios – pasaron a encadenar tres meses consecutivos de mejora interanual, sumándose al avance que ya acumulaban la Siderurgia y la producción de Minerales no Metálicos. También en julio, la Metalmecánica mostró un avance que le permite comenzar a mostrar una recuperación en el acumulado. Desde la perspectiva de los tipos de bienes, los de Uso Intermedio aumentan su ritmo de crecimiento en el acumulado, al tiempo que los bienes de consumo continúan reduciendo su caída.



En términos desestacionalizados, la industria registró una nueva mejora mensual, de modo que la actividad alcanza el ritmo de crecimiento igual al promedio observado en las fases expansivas registradas desde 1980, al tiempo que su dinámica supera la de las tres últimas expansiones observadas desde 2009. Adicionalmente, a la mejora en el ritmo de crecimiento se suma una mayor difusión sectorial de la recuperación. En perspectiva, para el mes de agosto se espera una nueva mejora interanual de la producción, aunque de una magnitud algo menor a lo observado en los últimos tres meses.



En los primeros siete meses del año y en la comparación interanual, la producción industrial acumula un crecimiento de 1.1%, siendo Minerales no Metálicos con un avance del 7.7% en el periodo, el sector que lidera el ranking de crecimiento.



Como ocurre desde abril pasado, la producción siderúrgica, con una mejora en siete meses de 3.1%, es el segundo sector en el ranking. Es importante notar que la producción de Insumos Químicos y Plásticos, con un crecimiento de 2.1% en el periodo enero – julio, se afianza en el cuadrante positivo, al tiempo que ha pasado a ser el sector de actividad con mayor aporte al crecimiento de la producción industrial. Por su parte, la producción Metalmecánica comenzó a acumular crecimiento al registrar un avance de 1.3% en los primeros siete meses, especialmente por la mejora en la línea blanca, que viene a acompañar el dinámico desempeño de la producción de maquinaria agrícola.


Las restantes ramas de actividad muestran en la comparación interanual para el periodo enero - julio un crecimiento menos dinámico que el promedio, comenzando por Cigarrillos (-0.1%), y siguiendo con Alimentos y Bebidas (-0.6%), Papel y Celulosa (-0.8%) e Insumos Textiles (-1.8%).


La producción automotriz (-2.1%) recorta la caída en el acumulado, al tiempo que el procesamiento de petróleo (-2.5%) cierra la nómina de sectores con caída en el acumulado.



En cuanto al desempeño del sector líder, la producción de Minerales no Metálicos mostró en el mes de julio un nuevo salto interanual. En efecto, en el mes de julio, la producción del bloque avanzó 16.7% interanual, y como se mencionara, llevando a acumular un crecimiento de 7.7% en los primeros siete meses del año en la comparación interanual. Entre los productos del bloque, los despachos de cemento muestran un firme avance desde marzo, creciendo en julio 18.8% interanual y acumulando 10.7% en los primeros 7 meses. Como viene ocurriendo hace meses, los despachos a granel lideran el crecimiento, acumulando 23.3% en el periodo enero – julio en la comparación interanual. El fenómeno también lo releva el ISAC, de acuerdo al cual otros insumos de la construcción también avanzan a paso firme en los primeros siete meses del año, tales los casos de asfalto (88.6%) ó hierro para hormigón (21.7%), reflejando la recuperación de la obra pública. En materia de obras privadas, existe una incipiente recuperación a juzgar por avance de los permisos de construcción otorgados, que por ejemplo, acumulan un alza del 90% hasta mayo en la Ciudad de Buenos Aires, siguiendo el despegue de las operaciones inmobiliarias post levantamiento del cepo cambiario y el sinceramiento fiscal del año pasado. No debe perderse de vista el avance de los créditos hipotecarios nominados en UVA y los créditos del programa Procrear II -que en el presente año alcanzarán las 26 mil escrituras y se espera que crezcan hasta 110 mil en 2020- los que contribuirán a dinamizar la actividad de la construcción.



En cuanto al segundo bloque del ranking de crecimiento, en el mes de julio, la interrupción en el suministro de gas a la industria a causa de problemas en el ingreso a puerto de un barco metanero, no afectó el desempeño de la siderurgia, que mostró un marcado avance interanual de la producción. En efecto, el bloque en su conjunto creció 9.3% en el mes en la comparación con julio del año pasado, con un registro auspicioso para la producción de elaborados, donde se observó un avance en los laminados terminados en frío que se suma al avance que desde comienzos de año muestran los laminados terminados en caliente a partir de la tracción de la producción de los no planos. De este modo, el bloque acumula un crecimiento de 3.1% en los primeros siete meses, al tiempo que se espera nuevas mejoras interanuales en agosto y septiembre, en un escenario en el que los sectores demandantes de acero afianzan su recuperación, más allá de lo que a maquinaria agrícola o construcción derivada de la obra pública se refiere. En efecto, se destaca el desarrollo energético de Vaca Muerta, la reactivación de las exportaciones de tubos sin costura, el avance de las obras de los gasoductos troncales de Córdoba y la incipiente recuperación de la producción de línea blanca.


El sector de Insumos Químicos y Plásticos en julio registró un aumento de la producción de 6.9% interanual a partir del aporte de la producción de pinturas, jabones, agroquímicos y plásticos, aunque en el mes no acompaño la producción química básica y petroquímica.


En el mes se ha observado un dinámico avance de los despachos de agroquímicos, aun cuando la siembra de trigo muestra cierta demora por la presencia de agua en los lotes. En el acumulado para los primeros siete meses se consolida la recuperación del bloque, el que ha pasado a ser el de mayor aporte al crecimiento de la producción industrial, relegando a la producción de Minerales no Metálicos de esa posición. Precisamente ello se refleja en la consolidación del avance de la producción de Bienes de Uso Intermedio, al tiempo que el fenómeno manifiesta una difusión de la recuperación industrial hacia los sectores intermedios, que representan una parte importante de la industria argentina.


Como se mencionara arriba, la Metalmecánica pasó a acumular crecimiento en los primeros siete meses del año. En el sector, la producción de maquinaria agrícola –tractores, cosechadoras, sembradoras, etc.- desde el segundo trimestre de 2016 venía mostrando registros muy alentadores, pero era el deterioro en la producción de la línea blanca la que obstaculizaba que esa dinámica se manifestara en el bloque en su conjunto.


En los primeros meses del año, la producción de Línea Blanca continúo mostrando un deterioro, el que comenzó a revertirse a partir de mayo. Precisamente, este desempeño de la producción coincide con una recuperación de la confianza de los consumidores para la adquisición de electrodomésticos, tanto en el interior del país como en Gran Buenos Aires, de acuerdo al relevamiento de UTDT.


Por su parte, la industria automotriz encadenó en el mes de julio la tercera mejora interanual consecutiva, aunque no debe perderse de vista que esta viene sostenida en el avance de la producción de utilitarios, mientras que la producción de automóviles aún se encuentra en retroceso. En efecto, en el mes de julio la producción creció 1% interanual a partir del avance de los utilitarios 14.7% que compensó la caída de 11.4% de automóviles, que obstaculiza una más dinámica recuperación de la producción de bienes durables. El crecimiento de la producción de utilitarios se observa desde marzo y se asocia al avance de las exportaciones hacía países de América Central y otros como Colombia y Perú. En el mes, las exportaciones crecieron 12% en relación a julio del año pasado, y acumulan en los primeros siete meses un alza del 11%. Los embarques a Brasil continúan sin recuperarse y acumulan una caída similar al promedio en el periodo enero – julio, al tiempo que los envíos a América Central, Perú, Chile, México y Colombia crecieron 170% en siete meses, alcanzando una participación cercana al 30% del total.


A diferencia del modesto avance de la producción local, los patentamientos de vehículos continúan mostrando un destacado desempeño. En julio, las ventas crecieron 22.6% respecto del mismo mes del año pasado, y las 78 mil unidades significaron el registro más alto entre los meses de julio de los últimos 4 años. Es interesante destacar el avance de los patentamientos de los vehículos comerciales pesados y otros pesados, que en el mes crecieron 47% y 41% interanual, respectivamente, reflejando el avance del proceso inversor. En lo que va del año, las ventas de vehículos acumulan un crecimiento interanual de 32.2%, con el VW Gol como el auto más vendido. Precisamente, la participación de los vehículos importados en los patentamientos continúa recuperándose desde 2014, cuando alcanzó el 50% a raíz de la aplicación del impuesto interno a los vehículos de alta gama y la instauración del cepo cambiario, alcanzando actualmente el 68% de las ventas.


Como se mencionara, las exportaciones de vehículos a Brasil continúan sin recuperarse aun cuando la actividad de la industria automotriz y los patentamientos en ese país siguen mejorando. En efecto, en el mes de julio la producción automotriz creció 17.9% interanual y acumula una mejora del 22.4% en los primeros siete meses del año, al tiempo que los patentamientos avanzaron por tercer mes consecutivo acumulando entre enero y julio un alza de 3.4% interanual y 1.2 millones de unidades vendidas. Las exportaciones por su parte continúan marcando récords y en julio crecieron 42.5%, acumulando el mayor volumen para los primeros siete meses (440 mil unidades), lo que significa un alza de 55.3% respecto del mismo periodo del año pasado. Los representantes del sector observan señales positivas en el escenario económico de Brasil, tal el caso de la contención de la inflación y la caída de la tasa de interés de referencia, de modo que junto con las reformas en marcha observan un panorama de mayor mejora.


En cuanto a la industria brasileña en su conjunto, los registros de junio mostraron un impasse en la recuperación, con un índice desestacionalizado sin cambios respecto a mayo y con sólo 9 de los 26 sectores mostrando una mejora mensual corregida por estacionalidad. No obstante lo anterior, los indicadores de expectativas y confianza relevados por la Fundación Getulio Vargas (FGV) muestran un avance positivo que revierte la caída registrada en junio, con el principal determinante de la mejora en las expectativas dado por la evolución esperada para el personal ocupado en los próximos tres meses. Precisamente, en el mes de julio hubo un aumento de la proporción de empresas que prevé un crecimiento del cuadro de personal, mientras que se reduce el número de aquellas que esperan realizar despidos, aunque desde FGV no esperan que ello signifique una aceleración de la recuperación industrial. En efecto, a junio la industria acumulaba un muy moderado avance de 4.2% desde febrero de 2016, al tiempo que el relevamiento realizado por el Banco Central de Brasil, volvió a informar una expectativa de crecimiento industrial en los niveles previos al evento de JBS, de 1.10% para 2017 y de 1.85% para 2018.


En la evaluación del avance de la producción desde la perspectiva de los tipos de bienes se tiene que los bienes de capital, con un crecimiento acumulado en los primeros siete meses de 9.3%, continúan liderando el proceso. Por su parte, los Bienes de Uso Intermedio afianzan su posición en el cuadrante positivo, acumulando un crecimiento de 2.6% en los primeros siete meses y en la comparación interanual. Asimismo, este grupo de bienes consolidan su posición como el sector con mayor aporte al crecimiento de la industria, relegando a los Bienes de Capital. En el caso de los Bienes de Consumo, estos continúan reduciendo su ritmo de contracción en el acumulado. No obstante, aún la producción de Bienes de Consumo no Durable, en términos desestacionalizados, se muestra estancada desde diciembre de 2016. Esta es una característica distintiva de la presente recuperación, la que transitoriamente se sustenta en un dinámico avance de la producción de bienes de capital y de intermedios, antes que en una distorsionada expansión de la producción de bienes de consumo. IPI como Ciclo Económico


En términos desestacionalizados, la producción industrial del mes de julio encadenó una nueva mejora mensual que alcanzó 1.5% con respecto a junio. De este modo, la actividad industrial acumula un alza de 7.2% respecto a septiembre de 2016 y se ubica 2.2% por encima del registro de diciembre pasado. Así la presente fase de recuperación muestra una tasa de crecimiento equivalente anual de 8.7%, ligeramente por debajo del 8.9% mediano correspondiente a las nueve fases de crecimiento industrial desde 1980. Al mismo tiempo, la presente fase gana dinamismo superando el alcanzado en la tres últimas fases de expansión industrial: 01.2009 – 12.2011 con 8.2% de crecimiento equivalente anual; 09.2012 – 05.2013 con 8.4% y 08.2014 – 06.2015 con 7.7%. Adicionalmente, los indicadores que permiten monitorear la consolidación de la fase continúan mostrando mejoras, con una variación suavizada de corto plazo en el orden del 7.2%, por encima de la banda superior del intervalo de crecimiento de la industria, y una variación suavizada de largo plazo del 4%, superior a la tasa de crecimiento de largo plazo, lo que refleja una aceleración del crecimiento. Finalmente, la difusión sectorial de la producción industrial alcanzó el 68.7% en julio, dando cuenta de que cerca del 70% de la industria ha registrado mejoras en el periodo mayo – junio.


En síntesis, la recuperación industrial se difunde hacia sectores de insumos intermedios que comienzan a acompañar el avance de la producción de bienes de capital. Los bienes de consumo continúan relegados en su recuperación, aunque hay señales de avance en la producción de durables. Esta es una característica distintiva de la presente recuperación, en la que el crecimiento de la producción alcanza un ritmo similar a la mediana de las nueve fases expansivas desde 1980 y supera el crecimiento de las últimas tres recuperaciones industriales desde 2009. Hacia agosto se espera un nuevo avance interanual de la producción industrial con un ritmo algo inferior al observado en el trimestre mayo – julio.


*Economista de FIEL

FIEL - Indicadores de Coyuntura Nº 590, septiembre de 2017